Providencia:

Como me lo imagine, Providencia es un lugar de ondas aisladas. En la isla están contenidos muchos habitantes aislados por su situación geográfica. Aunque todos se conocen y mantienen una buena relación, cada uno vive su vida por su parte. Dicho propiamente por Víctor, uno de sus habitantes, no hay muchas cosas que hacer, pescar, vivir el día, etc. La gente de ciudad vive en un estado de stress y paranoia que normalmente los isleños, y específicamente los providencianos no padecen. Esto los hace personas muy pacíficas y tranquilas, con expectativas muy diferentes, y en la misma medida, con intereses muy propios, lo que por un lado dificultó, pero por el otro lado ayudó en la búsqueda de los participantes del taller.

martes, 10 de enero de 2012


He estado practicando, haciendo una especie de xilófonos de latas, y aunque tienen su ciencia para recortarse, son fáciles de hacer y van perfectos con la idea del taller. Es la primera vez que las hago, y me he dado cuenta de algunas cosas:

-La lata tiene que tener algo de memoria, es decir que no sirven latas muy delgadas como las de
gaseosa, son muy buenas las de alimentos enlatados.

-Los cortes deben ser más o menos precisos para que haga los sonidos que son más musicales. Entre tecla y tecla debe haber un espacio.

-Cada tecla debe tener un doblés en la punta, al que bauticé para mis propósitos “resonador”.

-Cada xilófono necesita una caja de resonancia, que puede ser un garrafón de agua, una nevera, una lavadora o un mueble grande (un cajón).

Recordé a mi amigo Miguel Kuan, que hace sonido con latas. Esto lo divertiría.

Además he estado trabajando en una especie de guitarra con un vaso, un trozo de nylon y un lápiz; también en instrumentos con latas de gaseosa llenos de agua, los cuales aún no tienen sistema de agarre, porque necesitan ser sostenidos desde la tapa y no desde la base, para que haya mayor resonancia; recolecté 5 conchas medianas para hacer sonidos, similares a los que supuestamente hacen los sapos en las noches. Aunque aún no estoy seguro de la fuente del sonido, presumo que algunas personas no saben a ciencia cierta lo que suena así. Debo ver a un sapo haciendo ese sonido para convencerme.

Semana 2 Clases


-Lunes en la mañana tuve la primera clase en la escuela de niños especiales. Hablé con Carmeni, una fonoaudióloga que trabaja en el lugar. Me habló un poco de los niños y me dijo que habían tres grupos que parecían dos: el de pequeños, medianos y grandes. Le dije que trabajaría dos días a la semana, dos horas, un grupo por día. Ese mismo día trabajé con los más pequeños. Emmanuel de más o menos 7 años, Gleisson o Glasson (no estoy seguro) de 8, Andrew de 9, Chelsea de 10 y Georgie, de 11 o 12 años. Cada uno diferente en cuanto su estado físico y mental.

Emmanuel era el más retraído y abstraído de todos. Sonreía a todo, decía que si y que no con la cabeza pero cuando uno le decía algo se quedaba quieto con la mirada perdida y no decía nada. Era bastante penoso y aunque participaba y compartía con algunos niños, conmigo era muy silencioso.

Gleisson, es un chico problema, un poco mala onda con problemas de comportamiento. Realmente no tiene nada. Está ahí porque no saben dónde más ponerlo.

Andrew es, según algunas personas, el que tiene realmente un problema serio del grupo. Sin embargo es una cuestión diferente, no es que el este discapacitado, de hecho esta capacitadísimo para la música. Repite sin cesar unas cosas que se sabe, y realmente entiende absolutamente todas las actividades, es un niño que bien enseñado puede hacer cosas increíbles. Un músico de oído que solo tiene mente para la música, (aunque no pude ver sus dibujos). Toco en un xilófono hecho de botellas llenas de agua el mejor solo que se podía hacer con tan precario objeto. Un buen músico.

Chelsea maneja a la perfección los conceptos, pero también parece tener un problema de otro tipo, no mental. Parece que no pone suficiente atención y por eso la tienen en esa institución.

Georgie, que podría tener hasta 13 años pensándolo mejor, es el más adolescente, se ve por el trato con los del grado mayor. Fue colaborador y dijo algunas cosas, pero después que los mayores salieron a hablar con él, se puso perezoso. Trabajé con él, pero terminaba todo más rápido y se aburría. Igual hizo todos los ejercicios.

Ese día trabajamos con latas llenas de agua, con botellas con agua y con cauchos. Luego de esa clase, la directora me dijo que habían bajado las botellas porque representaban un peligro, además porque decían águila y póker. No me había percatado de esas dos cosas tan evidentes y le pedí disculpas. Asunto arreglado.

-En la tarde aún no tenía nada que hacer. Me fui a la habitación a seguir haciendo instrumentos. Quería combinar la estrategia de convocatoria con este tema, regalando unos instrumento fáciles de hacer. Para esto, compré unos pitillos, y recordando las flautas que había visto en un programa japonés, traté de emular su funcionamiento. Fue más difícil de lo que me imaginé. Las notas eran sencillas, simplemente huecos que bajan por el pitillo, como en una flauta dulce. Compré una máquina perforadora, pero después me di cuenta que era mejor hacerlo con tijeras. El problema real radicaba en la boquilla, no sabía bien como hacerla. Le hice cortes a ambos lados y la aplané, le hice cortes más adentro, lo volví a engordar, le hice muchos cortes en muchas pruebas. En todo momento, el resultado era el mismo: un sonido difícil de lograr, que si salía pero con mucha dificultad.
-Martes 9:30 en la mañana, segunda convocatoria del Junín. Para esto, llevé unas flautas de pitillos que había hecho la noche anterior. Aun con problemas en la boquilla, entregue las flautas, y todos a excepción de una chica, lo lograron hacer sonar. Eran muchachos de último año, molestando entre sí y chanceándome, nada que no me haya pasado antes. Allí conocí a Ingrid, una estudiante que esa misma tarde llegó a la primera sesión del grupo englobado.


-10:30 Primera sesión profesores de la escuela de música. Fue una sesión muy interesante. Fueron Luis, Katherine, Elías y Bonifacio. Luis el Acordeonista, Katherine en el saxo, Elías va en el violín y las líricas y Bonifacio, al piano…normalmente. Pero para ese día tenía preparadas las flautas de pitillo y los globos.

Con la flauta se hicieron los diferentes huecos y otra vez el mismo problema: el sonido no era lo
suficientemente sencillo de obtener. Elías recortó más delgada la boquilla y a todos les sonó muchísimo mejor.

Con los globos fue lo mejor. Cada uno descubría que sonido estaban contenidos en el globo. Encontraron pitos, chillidos, percusiones, arañazos, un bajo que les enseñé, un trombón que no conocía y me pareció increíble. Tocaron unas cuantas canciones improvisadas. Me gustó mucho su actitud. Al final llegó Johan, e hizo un pito con una hoja de una planta. Muy divertido. Creo que ellos se divirtieron también.

-En la tarde trabaje con el grupo de los englobados. Les puse así por molestarlos, pero para efectos nominales… El grupo se compone por Aldemar el Bogotano Ibaguereño, Ingrid del Colegio Junín, Jorge que está en noveno en el colegio de María Inmaculada y Paulina Jay, que es profe de Jorge Steven en ese mismo colegio. Vimos la presentación de la clase anterior. A pesar que Aldemar ya la había visto, no tuvo ninguna objeción, por el contrario dijo que quería volver a verlo porque le gustaba. Hicimos una pequeña sesión después con pitillos y con globos, más o menos fueron los mismos ejercicios de la mañana.

Paulina me dijo que podíamos hacer una proyección de eso mismo en su hora de clase, al mediodía del miércoles, a ver si más gente se animaba.


-El miércoles en la mañana trabaje con los profes de música, construyendo las latas xilófono. Esta vez no fue Luis el acordeonista, pero asistió Georgiebelle (supongo que se escribe así) que es profe de piano y que estaba el día que ensayaron en la escuela de música tocando los teclados. Una vez más Elías fue el que trabajo con más ahínco, me gusta su espíritu para hacer las cosas. Los otros profesores también estuvieron muy bien, pero más distraídos en sus propias cosas.

-A las 12:30 pm llegue al colegio de monjas, cerca al centro, y por lo tanto a la casa de la cultura del centro. Paulina me tenía listo el video beam, monte mi computador y les mostré la misma presentación a los muchachos de noveno. Hicieron preguntas, comentarios y algunos chistes en creole que no entendí.

-A las 4 pm estaba citado el grupo englobado, pero en un principio llegaron Jorge y Aldemar. Paulina dicta clases de artesanías a esa hora esos días, así que se dividió entre su oficio y mi clase, lo cual me parece bien. Con Jorge, Aldemar y su hijo Elian de 4 años fuimos a buscar latas por los alrededores, porque las pocas que había adquirido por esos días (comí varios enlatados la semana anterior en pro de la clase), habían sido convertidas en instrumentos esa mañana por los profes. Encontramos lo que buscábamos y nos dirigimos a la casa de la cultura. Me dijeron que Ingrid me estaba buscando y al poco rato apareció. Todos nos sentamos a cortar latas. Hicieron su instrumento y les dije que buscaran su caja acústica, y las encontraron en un televisor, una puerta o un mueble.
-Jueves en la mañana, escuela de niños especiales, a la que llamaré God Bird de ahora en adelante. Me tocaba el grupo de los grandes. Francisco, John, José, Milord, Karina, Freddy y Bill o Bob, no recuerdo su nombre, porque casi no pude trabajar con él, a causa de su estado. De resto, Francisco es un señor de 50 años más o menos, retraído y muy tímido, pero muy buena persona. Al final de la clase me hablo de guitarras. Le debo un globo. John tiene síndrome de Dawn, pero eso no le impide ser una caspa. José es muy amable y siempre está haciendo preguntas y compartiendo. Milord, no entiendo porque está allí. Es una persona completamente normal sin ningún síntoma de nada. Tal vez un caso complicado de conducta, pero no me pareció tampoco una mala persona. Karina, una adolescente que se ríe y entiende perfectamente todo. Freddy es un chico hábil pero bulloso, muy atento pero habla por cantidades, siempre es el centro de atención.

El primer ejercicio fue con los globos. Estaba un poco nervioso y termine esa parte muy pronto. Solo había pasado media hora desde que había llegado allí. Saque entonces los materiales para el segundo instrumento, los pitillos. Comenzaron a cortarlos y a soplarlos. Comencé como siempre por los agujeros, y la forma de hacerlo la había ensenado Bonifacio el primer día con todos los profes. Después de eso había que hacer la boquilla. Todos la hicimos y todos comenzamos a soplar tratando de sacarle el sonido. La decepción era absoluta. La boquilla que me había mostrado Elías tampoco servía de mucho. Por detrás llegaron Gleisson, Harlem y Kent. Gleisson se aventó a ordenarme que le diera globos y yo reaccione bruscamente diciéndole que con esa actitud no iba a recibir nada, se calmó. Harlem dijo por favor, y Gleisson ahí sí dijo por favor, pero no recibieron nada. Por otro lado Kent vio lo que estábamos haciendo y dijo, ay yo sé hacer un pito con un pitillo, es otro pero te lo enseño. Le di un pitillo y en 10 segundos solucionó su pito con un sonido perfecto. Me mostro la boquilla que había hecho y le dije a todos que hicieran la suya igual. Así lo hicieron, y en menos de 5 minutos todas las flautas comenzaron a sonar. Fue un éxito, gracias a Kent. Luego me entere que era el hijo de Ana, mi moto taxista no. 2.

En la tarde nada, me la tome libre y comencé a hacer cuentas.
-Viernes en la mañana, llame a Luis y a Doris para ver si al fin se animan a participar. Los dos dijeron que si, y quedamos de hablar este lunes. Luego vino la lluvia. Mi plan de ir a casa baja había fallado una vez más (no era la primera vez que lo planeaba).

-En la tarde escampo y pudimos hacer el encuentro con los englobados. Fallo Jorge, lo que me dio
embarrada, porque esa clase era importante para que el comenzara a aprender las cuestiones básicas del circuit bending. Fueron Aldemar, Ingrid, Paulina, que trajo consigo a su sobrino, el cual estuvo fascinado por la clase, y Carlos, un antropólogo bogotano que vino a resolver su tesis de grado de una maestría. Lo invitamos a trabajar con nosotros. Se quedó.

Primero mostré algunos elementos que vamos a usar. Luego entregue los radios, y cada uno debía encontrar señales con ellos. Cogieron una y máximo dos emisoras, una por cada modulación. Muy poco claras las dos, me convencieron que el sistema de radio en providencia realmente es obsoleto. Con todas las precauciones del caso, comenzamos a desvalijar los aparatos. Vimos las partes, algunas funciones y mostré componentes sueltos iguales a los que estaban soldados en la tarjeta. Luego les mostré como encontrar puntos interesantes, colocamos un potenciómetro en la mitad y empezaron a encontrar sonidos extraños. No lo podían creer. Ahí finalizo la clase, cada uno se llevó su equipo para revisarlo en casa.

-El sábado escribí algunas cosas de este informe y por la tarde me avente a las calles, debía conseguir a alguien en casa baja. Fui a donde Richard a ver si lo encontraba. Me encontré con un par de personas que me dijeron que si necesitaba músicos fuera a manzanillo a donde Roland. Hacia manzanillo partí, sin saber que el recorrido era tan largo. Llegue exhausto y me eché al agua unos minutos. Salí y pregunte a la primera persona que vi por Roland. Me señalo un kiosco al fondo de la playa, Allí hable con Roland, que es el dueño de un restaurante bar, muy bueno a propósito. Le conté lo que quería hacer y me dijo que el conseguía la gente y que nos reuníamos el martes desde el mediodía. Me dio hambre y le pregunte que hacía de comer. Me dijo que su especialidad era un pescado envuelto en papel aluminio a la brasa. Comí delicioso y estuvo resuelto el primer encuentro en casa baja.


Vamos a ver que sale de esto.

Domingo de elecciones, camine un rato y luego vine a terminar este informe. Son las 12:25, debo ir a dormir que mañana me esperan en God Bird.