Providencia:

Como me lo imagine, Providencia es un lugar de ondas aisladas. En la isla están contenidos muchos habitantes aislados por su situación geográfica. Aunque todos se conocen y mantienen una buena relación, cada uno vive su vida por su parte. Dicho propiamente por Víctor, uno de sus habitantes, no hay muchas cosas que hacer, pescar, vivir el día, etc. La gente de ciudad vive en un estado de stress y paranoia que normalmente los isleños, y específicamente los providencianos no padecen. Esto los hace personas muy pacíficas y tranquilas, con expectativas muy diferentes, y en la misma medida, con intereses muy propios, lo que por un lado dificultó, pero por el otro lado ayudó en la búsqueda de los participantes del taller.

martes, 10 de enero de 2012

-Martes 9:30 en la mañana, segunda convocatoria del Junín. Para esto, llevé unas flautas de pitillos que había hecho la noche anterior. Aun con problemas en la boquilla, entregue las flautas, y todos a excepción de una chica, lo lograron hacer sonar. Eran muchachos de último año, molestando entre sí y chanceándome, nada que no me haya pasado antes. Allí conocí a Ingrid, una estudiante que esa misma tarde llegó a la primera sesión del grupo englobado.


-10:30 Primera sesión profesores de la escuela de música. Fue una sesión muy interesante. Fueron Luis, Katherine, Elías y Bonifacio. Luis el Acordeonista, Katherine en el saxo, Elías va en el violín y las líricas y Bonifacio, al piano…normalmente. Pero para ese día tenía preparadas las flautas de pitillo y los globos.

Con la flauta se hicieron los diferentes huecos y otra vez el mismo problema: el sonido no era lo
suficientemente sencillo de obtener. Elías recortó más delgada la boquilla y a todos les sonó muchísimo mejor.

Con los globos fue lo mejor. Cada uno descubría que sonido estaban contenidos en el globo. Encontraron pitos, chillidos, percusiones, arañazos, un bajo que les enseñé, un trombón que no conocía y me pareció increíble. Tocaron unas cuantas canciones improvisadas. Me gustó mucho su actitud. Al final llegó Johan, e hizo un pito con una hoja de una planta. Muy divertido. Creo que ellos se divirtieron también.

-En la tarde trabaje con el grupo de los englobados. Les puse así por molestarlos, pero para efectos nominales… El grupo se compone por Aldemar el Bogotano Ibaguereño, Ingrid del Colegio Junín, Jorge que está en noveno en el colegio de María Inmaculada y Paulina Jay, que es profe de Jorge Steven en ese mismo colegio. Vimos la presentación de la clase anterior. A pesar que Aldemar ya la había visto, no tuvo ninguna objeción, por el contrario dijo que quería volver a verlo porque le gustaba. Hicimos una pequeña sesión después con pitillos y con globos, más o menos fueron los mismos ejercicios de la mañana.

Paulina me dijo que podíamos hacer una proyección de eso mismo en su hora de clase, al mediodía del miércoles, a ver si más gente se animaba.


-El miércoles en la mañana trabaje con los profes de música, construyendo las latas xilófono. Esta vez no fue Luis el acordeonista, pero asistió Georgiebelle (supongo que se escribe así) que es profe de piano y que estaba el día que ensayaron en la escuela de música tocando los teclados. Una vez más Elías fue el que trabajo con más ahínco, me gusta su espíritu para hacer las cosas. Los otros profesores también estuvieron muy bien, pero más distraídos en sus propias cosas.

-A las 12:30 pm llegue al colegio de monjas, cerca al centro, y por lo tanto a la casa de la cultura del centro. Paulina me tenía listo el video beam, monte mi computador y les mostré la misma presentación a los muchachos de noveno. Hicieron preguntas, comentarios y algunos chistes en creole que no entendí.

-A las 4 pm estaba citado el grupo englobado, pero en un principio llegaron Jorge y Aldemar. Paulina dicta clases de artesanías a esa hora esos días, así que se dividió entre su oficio y mi clase, lo cual me parece bien. Con Jorge, Aldemar y su hijo Elian de 4 años fuimos a buscar latas por los alrededores, porque las pocas que había adquirido por esos días (comí varios enlatados la semana anterior en pro de la clase), habían sido convertidas en instrumentos esa mañana por los profes. Encontramos lo que buscábamos y nos dirigimos a la casa de la cultura. Me dijeron que Ingrid me estaba buscando y al poco rato apareció. Todos nos sentamos a cortar latas. Hicieron su instrumento y les dije que buscaran su caja acústica, y las encontraron en un televisor, una puerta o un mueble.
-Jueves en la mañana, escuela de niños especiales, a la que llamaré God Bird de ahora en adelante. Me tocaba el grupo de los grandes. Francisco, John, José, Milord, Karina, Freddy y Bill o Bob, no recuerdo su nombre, porque casi no pude trabajar con él, a causa de su estado. De resto, Francisco es un señor de 50 años más o menos, retraído y muy tímido, pero muy buena persona. Al final de la clase me hablo de guitarras. Le debo un globo. John tiene síndrome de Dawn, pero eso no le impide ser una caspa. José es muy amable y siempre está haciendo preguntas y compartiendo. Milord, no entiendo porque está allí. Es una persona completamente normal sin ningún síntoma de nada. Tal vez un caso complicado de conducta, pero no me pareció tampoco una mala persona. Karina, una adolescente que se ríe y entiende perfectamente todo. Freddy es un chico hábil pero bulloso, muy atento pero habla por cantidades, siempre es el centro de atención.

El primer ejercicio fue con los globos. Estaba un poco nervioso y termine esa parte muy pronto. Solo había pasado media hora desde que había llegado allí. Saque entonces los materiales para el segundo instrumento, los pitillos. Comenzaron a cortarlos y a soplarlos. Comencé como siempre por los agujeros, y la forma de hacerlo la había ensenado Bonifacio el primer día con todos los profes. Después de eso había que hacer la boquilla. Todos la hicimos y todos comenzamos a soplar tratando de sacarle el sonido. La decepción era absoluta. La boquilla que me había mostrado Elías tampoco servía de mucho. Por detrás llegaron Gleisson, Harlem y Kent. Gleisson se aventó a ordenarme que le diera globos y yo reaccione bruscamente diciéndole que con esa actitud no iba a recibir nada, se calmó. Harlem dijo por favor, y Gleisson ahí sí dijo por favor, pero no recibieron nada. Por otro lado Kent vio lo que estábamos haciendo y dijo, ay yo sé hacer un pito con un pitillo, es otro pero te lo enseño. Le di un pitillo y en 10 segundos solucionó su pito con un sonido perfecto. Me mostro la boquilla que había hecho y le dije a todos que hicieran la suya igual. Así lo hicieron, y en menos de 5 minutos todas las flautas comenzaron a sonar. Fue un éxito, gracias a Kent. Luego me entere que era el hijo de Ana, mi moto taxista no. 2.

En la tarde nada, me la tome libre y comencé a hacer cuentas.
-Viernes en la mañana, llame a Luis y a Doris para ver si al fin se animan a participar. Los dos dijeron que si, y quedamos de hablar este lunes. Luego vino la lluvia. Mi plan de ir a casa baja había fallado una vez más (no era la primera vez que lo planeaba).

-En la tarde escampo y pudimos hacer el encuentro con los englobados. Fallo Jorge, lo que me dio
embarrada, porque esa clase era importante para que el comenzara a aprender las cuestiones básicas del circuit bending. Fueron Aldemar, Ingrid, Paulina, que trajo consigo a su sobrino, el cual estuvo fascinado por la clase, y Carlos, un antropólogo bogotano que vino a resolver su tesis de grado de una maestría. Lo invitamos a trabajar con nosotros. Se quedó.

Primero mostré algunos elementos que vamos a usar. Luego entregue los radios, y cada uno debía encontrar señales con ellos. Cogieron una y máximo dos emisoras, una por cada modulación. Muy poco claras las dos, me convencieron que el sistema de radio en providencia realmente es obsoleto. Con todas las precauciones del caso, comenzamos a desvalijar los aparatos. Vimos las partes, algunas funciones y mostré componentes sueltos iguales a los que estaban soldados en la tarjeta. Luego les mostré como encontrar puntos interesantes, colocamos un potenciómetro en la mitad y empezaron a encontrar sonidos extraños. No lo podían creer. Ahí finalizo la clase, cada uno se llevó su equipo para revisarlo en casa.

-El sábado escribí algunas cosas de este informe y por la tarde me avente a las calles, debía conseguir a alguien en casa baja. Fui a donde Richard a ver si lo encontraba. Me encontré con un par de personas que me dijeron que si necesitaba músicos fuera a manzanillo a donde Roland. Hacia manzanillo partí, sin saber que el recorrido era tan largo. Llegue exhausto y me eché al agua unos minutos. Salí y pregunte a la primera persona que vi por Roland. Me señalo un kiosco al fondo de la playa, Allí hable con Roland, que es el dueño de un restaurante bar, muy bueno a propósito. Le conté lo que quería hacer y me dijo que el conseguía la gente y que nos reuníamos el martes desde el mediodía. Me dio hambre y le pregunte que hacía de comer. Me dijo que su especialidad era un pescado envuelto en papel aluminio a la brasa. Comí delicioso y estuvo resuelto el primer encuentro en casa baja.


Vamos a ver que sale de esto.

Domingo de elecciones, camine un rato y luego vine a terminar este informe. Son las 12:25, debo ir a dormir que mañana me esperan en God Bird.

Semana 3


-Lunes 8:30, God Bird. Como hubo elecciones, nadie llegó. Con una profe de allí había hablado de la posibilidad de una sesión para los niños de un centro Juvenil.

En la tarde me encontré con los chicos del Juvenil. Sin embargo eran muy pequeños, entre 6 y 8 años. Les dicte la clase más sencilla que era la del tub con un vaso, nylon y un palo, y la flauta de pitillos. Aunque todos sacaron sonidos y ninguno se quedó sin trabajar, eran muy pequeños, estaban cansados, querían irse a sus casas. Después de un largo día en el colegio es muy difícil llamar su atención en la tarde. Quedé exhausto y eso que la clase terminó antes de lo que esperaba. Sólo duro un poco más de una hora, no se quedaban quietos y tuvo que intervenir una profesora.
-Martes en la mañana. Empezaron los profesores de música a trabajar con radios. Todos hicieron los ejercicios y fueron todos a excepción de Georgie Belle y Elías. Trabajaron muy bien y lograron sacar de los aparatos los sonidos que yo esperaba. Johan se lució con la interpretación de la música del chavo, a punta del instrumento que había hecho, mientras Bonifacio sacó Mama que será lo que tiene el negro y Kathryn varias de navidad y cumpleaños. Como cualquier instrumento, necesita práctica, pero ya se empieza a ver forma en los aparatos.


-En la tarde tenía que encontrarme con Roland, pero nunca llegó, por lo cual comencé a hablar con gente del lugar, conocí a una pareja, un isleño al que llaman Manku y Saray, que es de Barranquilla y lleva 9 meses en la isla. Les comenté y mostré lo que intentaba hacer, y me dijeron que los músicos no estaban muy interesados en hacer ese tipo de cosas allí, pero que si había un grupo de jóvenes más interesados en la música electrónica (así no sea lo que busco, estaría bien para mi) Me presentaron a un muchacho llamado Jim, que se interesó al mostrarle algunos sonidos que hacía con el radio. Quedamos en hablar para hacer una cita el viernes.